Aparente (visiones)

Ando recordándote cada mañana. En cada despertar. Y debo preguntar a estas líneas a qué clase de irrealidad perteneces.

Paso por tu piel dorada todos los días, al amanecer, en la tarde y en la oscuridad. Paseo por tu voz; y siempre que la escucho resuena en mí la última palabra que te escuché. Recorro tus pasos y siento que piso tu sombra cada vez, pero vas más rápido que antes para no volver.

Cierro los párpados y pienso.

Por eso te recuerdo cada mañana, así tu desinterés me atormente; así tus palabras ya no me lleguen; así tus asuntos ya no me representen. Cierro los párpados y te pienso.

Podría  cerrar todo y olvidarte; podría pero es imposible. Tus besos aún los siento aquí, ligeros, angustiosos, mórbidos; y, aún, sabiendo que estas viva únicamente en mis recuerdos, no puedo dejar que mis noches te las lleves como si nada. Como si nunca hubiera existido, como si la proclama de beberte bajo la lluvia no tuviera suficiente fuerza. Como si mi amor no fuera adecuado para glorificarte.

Cierro los párpados; y justo cuando los intento abrir vuelvo a la realidad, está, la que me atormenta, cuando tu imagen se me vuelve fugaz.

 

 

@Elkocousing

 

Todos los derechos reservados. 2017.

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Por si no te has ido

¿Dónde estás querido amigo?
¿Dónde?
que trato de ubicarte en algún etéreo lugar
¿Dónde?
que andas escondiéndote tras huellas y pistas
y te sigo
te sigo.

Porque a donde vayas
seguiré tus pasos
a dónde vaya,
tus pinturas me perseguirán:
y será hermoso recordarlas
y será hermoso analizarlas
y será hermoso verte ahí,
en ellas
en tus lienzos
en tus pinceles
en tus mezclas y combinaciones.

Te me acercas en sueños
y te confundo en mi piel
con rostros múltiples
brazos partidos
labios corroídos
y tu voz,
tu voz.

Te asomas
en números repetidos
entre signos y algarabía,
algunas minúsculas tardías
y esas frases de librerías
aquellas,
sí,
aquellas que hoy están vacías.

¿Dónde estás querido amigo?
Si cada vez que trato de ubicarte
sueño contigo y tu aliento
Dime ¿dónde?
ayúdame a explorar los riscos imaginarios que me impiden verte
dime
¿Dónde ubicarte?
si creo
que debo morir también
para abrazarte.

Una vez más,
una vez más,
una
y otra
vez más.

 

 

@Elkocousing

Todos los derechos reservados. 2017.

Desterrados en silencio

Desterrados en silencio es la historia de tres personajes que son desterrados de la vida, la tierra y el amor. El primero, Hans, un pintor de bajos mundos que debido a una enfermedad terminal, se deja llevar por la melancolía del final de la vida. La segunda, Josefina, es una jovencita muy hermosa, que es desterrada junto a su familia de su pueblo natal debido al crudo ruido de la guerra. Y por último Ana, una mujer que queda sola con los recuerdos de su prometido y único amor, que muere acribillado en extrañas circunstancias y evocan la triste infamia de los falsos positivos. Las tres historias se van hilando a medida que los personajes empiezan a saber uno de otro y sus casos específicos.

Una novela que busca reivindicar a las víctimas. Los tres fueron desterrados de algo: la vida, la tierra y el amor. Hans, Josefina y Ana, se conocen por cargar cada uno, el dolor de la partida encima de sus hombros; son, cada uno, un desterrado que pide en el silencio de sus gritos, que todo vuelva a ser como antes.

El libro nació, inspirado en las cientos de víctimas del conflicto armado en Colombia, en especial los falsos positivos, por ello podría encasillarse en novela política, aunque es más de estilo costumbrista. Es una crítica social, no sólo al papel del estado en este episodio en especial, sino además al silencio cómplice de muchos de nosotros. Busca rendir homenaje a las víctimas directas e indirectas (familiares) de dichos crimines.

 

@Elkocousing

Todos los derechos reservados. 2017.

 

Viajé con mis canciones

Saqué de viaje algunas canciones
pasé una eternidad revolviéndolas
pero al fin salieron
querían bailar con el viento en contra
deseaban salir por los ventanales
estaban emocionadas por ver la calle
y respirar el sol
por calentarse
salí de viaje con ellas
porque me pareció bien llevarlas a que conocieran
otros rumbos
otras latitudes
¿quién no quiere ver bien a sus canciones?
estaban felices
las hubieran visto
se arroparon entre ellas cuando el frío empezó a calar
y juntos fuimos tergiversando las historias de su composición
me fueron develando bajo las estrellas cuando la noche nos llegó
todos sus secretos
cómo nacieron
quién las imaginó primero
cuál llegó antes,
y así pasamos la tarde,
hasta cuando acampamos en el bosquecillo que alguna de ellas sugirió
la noche despejada las envolvió
todas querían hablar
y expresar lo que sintieron después de vivir
todas fueron intimas
sus secretos se multiplicaron
y volé con sus historias magnificas,
al fin el cansancio me venció
dejé que siguieran en su charla
como amigas
felices
alegres
acompasadas
en estribillos cortos:
menudos
fueron canciones felices,
lo sé
puedo corroborarlo
porque a la mañana siguiente cuando desperté
las vi mezcladas
juntas
muchas se habían enamorado ya
y sólo había bastado una noche
una hermosa noche de cielo libre
para verlas ahí
juntitas dándose calor
salí despacio
sin hacer mucho ruido
las dejé
no quise despegarlas de su nueva piel
fueron mis canciones
las que encontraron la felicidad
cuando salieron a viajar;
yo,
esperé otro poco
para despedirme de ellas…
Estoy seguro que cuando vuelva a ir
a viajar por las carreteras de la infinidad
allá estarán
esperándome
felices de oírlas cantar
al derecho
o al revés
porque serán mis canciones
las más cotidianas repeticiones
y estaré dichoso
de oírlas mil veces más.

@Elkocousing

Todos los derechos reservados. 2017.

Los amigos que se fueron

 

 

Las caras que no quieren conocer
las que miran con desdén
son ellos los que me llevaron
al malecón aquel
inundado de humo blanco y mucho licor para sorber.

Fueron ellos astronautas
en un día de sol austral
cuando luego de los años los perdí
ya nada me pudo hacer feliz.

Ahora los recuerdo con sus arrugas
pieles doradas de maíz
colores de arena teñida
rostros iluminados por aureolas
que no sienten el pasar de la vida
ni las grietas del agrio sol.

¡Quiero verlos!
me queda muy poco para llegar
no se muevan
deberían esperar no más
son ustedes la única esperanza: antes de partir
reencontrarme con sus sonrisas
y brazos de piratas
que destruyen tristezas
y ahogan penas en un barril.

No estoy muerto
pero no quiero sobrevivir
seguir respirando
sin poder volver a sonreír…

Son ustedes la única ilusión
a este sopor amargo;
mis amigos
los que se fueron…
los que quedaron
no saben ya vivir.

 

@Elkocousing

Todos los derechos reservados. 2017.

 

Entre tus dunas

Con el sabor que me embriaga
que de tu piel he de beber
entre el filo de tus pestañas
el ardor de tus labios reconocer.

El recuerdo de tus beats
ante lucimiento de la rutina
los días marcados como tatuajes
de un largo día que aún me domina.

Entre la duna de tus dunas
la piel de tu pétalo reconocí
la lengua de mis hieles furiosa
fue en busca de un terciopelo carmesí.

La mirada desconocida
del rostro que parió
torrentes y destellos de placer
en el viaje que nunca concluyó.

Con el sabor que me transporta
a una elevada densidad
mis poros se fundieron
en tus pieles secretas sin piedad.

Soy tu esclavo perpetuo
postrado ante la inmensidad
entre tus piernas cansadas
y mi otoñizo jadear.

 

@Elkocousing
Todos los derechos reservados. 2017.

La espera que no cuenta

 

Años atrás caminaba por el asfalto
tejiendo sobre él cada paso, lento, lentísimo uno detrás de otro
y así me dejaba ir, sin conjeturas
sintiendo con esporádicos movimientos el desnivel del piso sobre mis pies.

Recorría en silencio las calles que me vieron crecer
me revolvía en sus escondites
acordándome de cuantas veces había ido allí
a encerrar mis miedos
mis angustias
mis delirios
mis amores de época
los dolores y el viento de otoño
esas callecitas que todo lo sabían,
que conocían mis pasos, mis pisadas, mis lentos choques de caucho y piel.

¡Ay de aquellos años!
Mentiría si no los sintiera recaer sobre mis hombros con fuerza
si no los soportará en cada nuevo paso, ahora, en la adultez, con otra lucidez.

Por allí, caminando sentí el olor de la niñez
de sus horas inacabables
y sus hermosas volteretas sobre la arena,
allí, en cada paso, recordé mis dedos, sus magulladuras y las osadías de mis rodillas,
los moretones sin sobar,
las lágrimas que derramé sin llorar.

Desmenuzaba cada árbol tras de mí,
recordando sus sombras
los movimientos de sus copas arrebatadas
¡ay de las hojas que pisé!
con furia,
porque me encantaba su sonido bajo mis pies
su olor marchito acorralando cada recuerdo,
ahora, sin pisar y sin revolver, me encuentro en mis ideas
en lo que viví cuando era aquel chiquillo que caminaba con las manos en los bolsillos;
revolcando entre la tela roñosa alguna moneda,
esperando que nunca,
nunca creciera
y no fue posible detener esa idea de longevidad juvenil
y fue de adulto que pude reconocer cuanto había dejado en el camino
y me dolió, como un punzón agrio de delirios
porque recordando mis horas muertas por la callecita de mi niñez
me prometí que un día,
no sería este, que ahora escribe estas palabras:
un extraño de aquel que salía con osadía
a recorrer las calles del barrio
sin temor de su porvenir.

@Elkocousing

Todos los derechos reservados. 2016.